sábado, 28 de noviembre de 2009


Yo no tenía ganas de reir, tú reías para no llorar; yo le guiñaba un ojo a mi nariz, tú consolabas a tu soledad. Tu sin ninguna escoba qe vender, yo con mil i una noches qe olvidar; a tí no te qería una mujer, a mí se me moría una ciudad. Yo había perdido el último autobús, a tí te habían echado de otro bar; los mismos alfileres de vudú, el mismo cuento qe termina mal. Pero qiso el cielo bautizar el suelo con su gota a gota i con champú de arena para mi melena de muñeca rota i tu mirada azul me dijo a cara o cruz i mi alma de tahur lo puso a doble o nada. I los peces de colores de tus botas i mis marchitos zapatitos de tacón locos por naufragar salieron a bailar al ritmo de la lluvia sobre las capotas el rocanrol de los idiotas. Yo no venía de ningún país, tú ibas camino de cualqier lugar; contigo no contaba el porvenir, de mí no se acordaba el verbo "amar". Yo no jugaba para no perder, tú hacías trampa para no ganar; tu no rezabas para no creer, yo no besaba para no soñar. I sin eqívocas de vodevil ni alertas rojas en el corazón el dios de la tormenta qiso abrir la caja de los truenos i tronó, porqe qiso el cielo acariciar el suelo... qé disparate de partida de ajedrez con una partenaire adicta al jaqe mate. I tu bolso como un nido de gaviotas i mi futuro con pan duro en el cajón...Capeando el temporal salieron a bailar como dos locos bajo el chaparrón de notas del rocanrol de los idiotas, como tú i como yo... se marcó la calle con aqel detalle de dejarnos solos ( ... )

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

Datos personales